Las viejas amistades
Por lo pronto, sigo recordando ahorita con nostalgia, las navidades del siglo pasado y la última realmente familiar fue aquella de Diciembre de 1999. Cuando mi mente se llenaba de esperanza en el futuro por terminar aquella carrera que jamás acabé y que por lo mismo siete años después me llevó al camino que hoy piso. Y creí que sí lo eran, pero no lo fueron o tal ve sí, un tiempo, corto. Fuí yo quien no quizo fortalecer los lazos de aquellos con los que compartí mi vida. Me afecta demasiado la gente (tal vez). La soledad se volvió mi amiga (tal vez siempre lo fue). Me siento feliz, pero con nostalgia anhelando ser diferente. Mejor dar gracias a Dios por lo que se tiene y restar importancia a lo que ya no es. El mundo gira y quién sabe que más nos espera. Disfrutar estas fiestas, sentir a Dios otra vez cerca, su consuelo, su presencia, es lo que más deseo. Pedir perdón de corazón y arrepentirme para tener paz en el alma y ver ...