El Arribo
De espalda al suelo, abrió los párpados. Atisbó una luz blanca, muy fuerte y cegadora que le obligó a entornar los ojos. ¿Acaso estaba muerto…? ¿Así veía un muerto…? Hizo un segundo esfuerzo. Pronto vislumbró pequeñas manchas oscuras… Al parecer sus pupilas se hallaban dilatadas… Aparecieron sombras… algo semejante a una red de color oscuro… Hizo un esfuerzo por enfocar mejor… Árboles altos… ¿Un bosque tal vez…? Lánguidamente se incorporó. Percibió un desagradable olor a carne quemada.